Mostrando entradas con la etiqueta nuevas tecnologías. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta nuevas tecnologías. Mostrar todas las entradas

lunes, 22 de marzo de 2010

Una diaconía de la cultura

Os ofrezco a continuación un artículo aparecido en L´Osservatore Romano de Mons. Joan Piris Frigola, Obispo de Lleida y Presidente de la Comisión Episcopal de Medios de la CEE. Espero que sea de utilidad para muchos de nosotros.


El Mensaje del Papa para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, a celebrar el próximo 16 de mayo – «El sacerdote y la pastoral en el mundo digital: los nuevos medios al servicio de la Palabra» -, corre el riesgo de quedar difuminado en el horizonte del Año Sacerdotal que estamos celebrando porque, a primera vista, parecería destinado únicamente a los presbíteros cuando no es así. Es la comunidad cristiana toda ella la llamada a descubrir y aprovechar las vías de comunicación abiertas por las conquistas tecnológicas para ofrecer el anuncio cristiano, respondiendo a las preguntas que los grandes cambios culturales hacen aflorar a nuestro alrededor, especialmente entre las generaciones jóvenes.

La llegada de las nuevas tecnologías y su difusión es indudablemente un paso adelante para mejorar la comunicación, pero sabemos que también conlleva algunos problemas porque es una realidad en continuo movimiento, una verdadera revolución: lenguajes nuevos, técnicas nuevas y actitudes psicológicas, sociales y culturales nuevas que influyen en la formación de la mentalidad del hombre y en la misma calidad de vida.

Hace unos meses, Benedicto XVI ya subrayaba a los miembros del Consejo Pontificio de las Comunicaciones Sociales que el anuncio del Evangelio y de los valores cristianos no puede prescindir del uso profesional de los medios de comunicación, pero añadía que no basta con esto sino que es necesario integrar el mismo mensaje cristiano en esta nueva cultura creada por la comunicación moderna. De la misma manera que en los primeros tiempos la Iglesia tuvo que estar atenta a la cultura y a las costumbres de los hombres, hoy tiene que evangelizar este continente digital en el que las nuevas tecnologías están provocando hondas transformaciones en los modelos de comunicación y en las relaciones humanas.

Ahora, en su Mensaje para la Jornada Mundial de las Comunicaciones, el Sucesor de Pedro habla de esta época como del inicio de una “nueva historia” en la que, con la difusión de los nuevos medios, no solo aumenta la responsabilidad del anuncio sino que éste se hace más urgente y reclama un compromiso más intenso y eficaz. También en el mundo digital hemos de poner de manifiesto los signos necesarios para que nuestros contemporáneos puedan reconocer la solicitud amorosa de Dios en Cristo por nosotros que sigue siendo una realidad bien concreta y actual entre los numerosos cruces que crea la tupida red de autopistas del ciberespacio. El Señor ha de poder llegar al umbral de nuestras casas y de nuestros corazones a través de las nuevas formas de comunicación renovándonos su invitación: «Mira, estoy a la puerta llamando. Si alguien oye y me abre, entraré y cenaremos juntos» (Ap 3,20).

En nuestro entorno hay creyentes, ateos y agnósticos de diferentes culturas, tantos de ellos sedientos de Absoluto, con los que las nuevas tecnologías nos permiten entrar de alguna manera en contacto. El Papa dice que, de la misma manera como el profeta Isaías llegó a imaginar una casa de oración para todos los pueblos (cf. Is 56,7), será posible imaginar que podemos también abrir en la red un espacio – como el «patio de los gentiles» del Templo de Jerusalén – a aquellos para quienes Dios continua siendo un desconocido. Es una espléndida oportunidad para ejercer una «diaconía de la cultura» en el «continente digital» y ningún camino ha de estar cerrado a la iniciativa creyente para ofrecer la Buena Noticia de Jesucristo resucitado en la nueva «àgora» que han alumbrado los nuevos medios de comunicación.

A pesar de todo esto, algunos señalan como una asignatura pendiente que la comunicación no acabe de estar situada dentro de la Pastoral orgánica. Resulta más fácil identificar a catequistas, voluntarios de Cáritas, ministros y colaboradores de la Liturgia, que a los que realizan su apostolado utilizando los medios de comunicación social. Y, si es verdad que la comunicación se considera como componente fundamental y vital para cada persona, los grupos y la sociedad, no puede considerarse como un servicio marginal, secundario y es necesario ir dando pasos para compartir esta tarea con las demás pastorales. Usándolos adecuadamente con la ayuda de expertos, pueden transformarse para nosotros en instrumentos válidos y eficaces para una verdadera evangelización y comunión.

La Iglesia nace del acontecimiento comunicativo del Verbo encarnado que habita entre los hombres y reúne a los discípulos en virtud de la escucha de su Palabra y de la Palabra del Padre, enviándolos después como sus testigos y anunciadores en medio de las gentes. La comunicación es una de las dimensiones esenciales de la Iglesia llamada a anunciar a todos el gozoso mensaje de la salvación, la Buena Noticia, siguiendo la indicación de Jesús: “Lo que os digo de noche decidlo en pleno día; y lo que escucháis al oído, pregonadlo desde la azotea” (Mt 10, 27).

Hoy, las azoteas (los grandes altavoces) son los Medios de comunicación social. El Concilio Vaticano II, los catalogó de “hallazgos maravillosos”, en su decreto “Inter Mirífica”, resaltando su importancia y trascendencia a la hora de evangelizar.

Tenemos el encargo del Señor de ir por todo el mundo y proclamar la Buena Noticia (cf. Mt 28, 19), y por ser tan importante esta tarea-misión no podemos comunicar de cualquier manera. Sin olvidar el carácter multimedia e interactivo de los nuevos medios haciendo que todos seamos usuarios y a la vez operadores de la comunicación social. Y, como hemos dicho, no basta la preparación técnica. El comunicador evangelizador es un testigo de Cristo, y como los apóstoles ha de decir aquello “que ha visto y oído”, su experiencia profunda de fe personal y comunitaria.

Y, aunque los documentos de la Iglesia ponen de relieve, con objetividad, los problemas relacionados con las comunicaciones sociales y sus riesgos y ambigüedades, no se puede negar que en conjunto testimonian una perspectiva positiva sobre su desarrollo y sobre las posibilidades que ofrecen para poner en práctica la misión de la Iglesia. Creo que también nosotros debemos compartir esta actitud e intentar cultivarla.

El nuestro es un periodo muy dinámico, que abre a la comunicación eclesial muchas posibilidades y hay que vivirlo con serenidad y entusiasmo. Es verdad que hay grandes poderes informativos ante los que nos sentimos pequeños y pobres. Pero es también verdad que la Iglesia tiene una gran vitalidad y está al lado de la vida real de las personas. Desde nuestra Comisión episcopal de Medios de Comunicación Social animamos a seguir logrando un mayor espacio para los medios en la Iglesia y un mayor espacio para Dios en los medios.


Tomado de informaciones: www.archicompostela.org

martes, 9 de febrero de 2010

La Iglesia y el desafío de las nuevas tecnologías de comunicación

Os ofrezco un interesante documento de Mons. Claudio Celli, Presidente del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales. En él se nos urge a los católicos a formarnos en el campo de la comunicación. Espero que os guste y os sea útil.


El panorama comunicativo de hoy es más complejo que el intuido hace casi cincuenta años por los Padres conciliares, pero ellos abrieron el camino de la Iglesia para que el momento actual no nos encontrara impreparados. El Conclio Vaticano II fue la clave para impulsar una presencia viva de la Iglesia en el diálogo social, y sigue siendo orientación y guía para nosotros e n el trabajo pastoral. Diría que el documento de Aparecida recoge de manera singular el espíritu del Vaticano II y lo expresa en categorías actuales y adecuadas al Continente, al llamar a la Iglesia a ponerse en estado de misión. Éste es nuestro objetivo: servir a la misión de la Iglesia, llamada a ser signo visible del Reino de Dios en la tierra.

Hoy vemos cómo los medios de comunicación llamados “tradicionales” no desaparecen, sino que se suman a los nuevos, y todos se integran en un sistema más amplio que nos obliga a gestionar algo que podría englobar a todos los desafíos: la complejidad. No es tiempo de respuestas unilaterales o simplistas. Pero no hemos de temer, pues la Iglesia está habituada a adentrarse en nuevos paradigmas culturales. Lo ha hecho, no sin tensiones, dejándose conducir por el Espíritu Santo, durante sus dos milenios de historia y en todos los rincones de la geografía mundial.

Señalaba en mi primera intervención que la Iglesia no parte de cero, sino que ve florecer numerosas y buenas
iniciativas en este campo. Mi invitación a todas ellas es que no actúen solas, sino que tengan conciencia de que hoy es posible la colaboración y el trabajo en red, conservando cada entidad los propios carismas. La Iglesia debe actuar como un cuerpo bien articulado, que integra la diversidad de sus miembros.

Veamos p
ues algunos de los desafíos que nos presenta este complejo sistema mediático, marcado por la multiplicidad, la brevedad y la portabilidad.

1. La multiplicación de l
os espacios de encuentro: diálogo e interactividad
2. La multiplicación de los l
enguajes: del texto al videoclip
3. La consecuente urgencia de una formación adecuada a todo nivel.
4. Redefinir la financiación y sostenibilidad de los proyectos comunicativos
5. Impulsar la capacidad de discernimiento en la información


Veamos pues algunos de los desafíos concretos que afrontamos.

1. Multiplicación de los espacios de encuentro: diálogo e interactividad

Preocupa a algunos el riesgo de que la Iglesia pueda descuidar su labor presencial directa, la celebración de los sacramentos, la asistencia personal a los necesitados, etc., para lanzarse a los espacios cibernéticos que ahora la reclaman. Nada más lejano a la realidad. La Iglesia simplemente responde a la necesidad de cubrir, además de los primigenios espacios de encuentro, también los nuevos que se van abriendo como territorios de misión (cf. Benedicto XVI, Mensaje 2009). No debemos abandonar ninguno. Hemos de estar presentes allá donde las personas están y comparten la vida, física o virtualmente, para escucharlas, dialogar y ofrecer la Buena Nuev a de Jesucristo de modo que se encuentren con Él de manera personal.

El desafío de l
a interactividad en los nuevos medios es de los más exigentes de nuestros días. Los sitios web eclesiales siguen siendo en su mayoría “vitrinas” unidireccionales, no por falta de capacidad tecnológica, sino por la escasez de personas, más aún cuando deben estar capacitadas para establecer un diálogo múltiple y tan absorbente como el que puede llegar a darse a través de Internet.

Se necesitan agentes de pastoral que dediquen oración y horas a leer y disc
ernir los mensajes con significado -sean o no favorables a la Iglesia y a la fe- de aquéllos que son frívolos y vacíos, para poder responder adecuadamente en cada caso. Interactividad significa diálogo, y diálogo significa tiempo y dedicación. A esto me refiero cuando invito a hacer una diakonia de l a cultura digital. Un servicio dedicado y eficaz a las personas también en el espacio virtual.

2. Multiplicación de los lenguajes

Cuando decimos “nu
evos medios” no estamos diciendo sólo tecnología. Estamos diciendo “lenguajes”. Los dispositivos electrónicos son extensiones comunicativo-culturales capaces de emitir en diversos códigos, del texto breve a la imagen y el sonido en unas formas muy lejanas a la lógica discursiva que marcó a la modernidad. Los sitios web ya no son depósitos de textos. La comunicación es poliédrica, multimedial, y cada medio tiene sus lenguajes.

Eso nos exige inspir
arnos en nuestras fuentes bíblicas -la historia breve, las parábolas, la narración, la imagen, la música- y estimular a los artistas de hoy (tantas veces jovencísimos) a expresar con formas y sonido actuales la experiencia inefa ble del encuentro con Dios, tal como han hecho innumerables artistas a lo largo de la historia, bajo los auspicios y con el apoyo de la Iglesia. (Encuentro de Benedicto XVI con los artistas).

3. Urgencia de la formación

Queda de manifiesto ahora el por qué estamos empeñados en impulsar una verdadera ola de formación de agentes, a todos los niveles de la Iglesia, en comunicación y cultura digital. Si todos somos discípulos del Señor y misioneros de su Palabra, todos hemos de saber comunicarla. Recuerdo aquí a tantos sacerdotes y agentes de pastoral que, sin acceso a medios digitales, usan la tinta y el papel o la radio comunitaria para anunciar la palabra.

Tanto ellos como los grandes portales y los entes de televisión eclesiales, todos necesitan personas capacitadas para optimizar sus esfuerzos y los recursos dedicados a la comunicación. Urgen sacerdotes, religiosos y religiosas, padres y madres de familia, maestros, catequistas, jóvenes y niños con formación comunicativa. Hoy es importante que la formación infantil incluya el aprender a participar en el diálogo social con cortesía, expresando el propio parecer en la búsqueda de la verda
d, sin recurrir al insulto o la denigración del otro. La comunicación no puede ya ser un aspecto más de la pastoral de la Iglesia, sino debe atravesarla transversalmente.

4. Redefinir la financiación y sostenibilidad de las iniciativas

En el contexto católico no son muchas las iniciativas de comunicación saludables económicamente. Este es otro gran desafío que afrontamos, empezando por aceptar que los medios católicos necesitan medios. Todos los miembros de la Iglesia hemos de colaborar para su sostenimiento. Hay diversos modelos de financiación, algunos más empresariales, otros por suscripción de abonados, otros de financiación mixta. Los modelos pueden ser aplicables en distintas circunstancias. Pero una sana gestión económica, transparente y escrupulosa en la rendición de cuentas, suele ser garantía de estabilidad y buen uso de los recursos obtenidos.

5. Impulsar la capacidad de discernimiento en la información

Dado que se multiplican al infinito las fuentes de información, ésta puede llegar a volverse indigesta hasta la intoxicación. Por eso urgen criterios de selección y discernimiento que ayuden a los usuarios a tener una “dieta informativa” gestionable y sana, más aún en la referida al hecho religioso, tantas veces objeto de sesgo y parcialidad en los medios. Las claves de lectura ayudarán a una visión madura del creyente y a la creación de una opinión pública menos sujeta a manipulaciones o visiones de parte. No tengamos miedo al diálogo.

Vamos adelante en ese camino, pero aún tenemos un enorme trecho por recorrer. Nos da paz la convicción de que es el Espíritu del Señor el protagonista de toda la misión eclesial, y Él nos guía y sostiene en nuestra labor comunicativa al servicio del Reino.

martes, 26 de enero de 2010

44ª JORNADA MUNDIAL DE LAS COMUNICACIONES SOCIALES

"El sacerdote y la pastoral en el mundo digital: los nuevos medios al servicio de la palabra."


16 de mayo 2010

Mensaje del Santo Padre


Queridos Hermanos y Hermanas,

El tema de la próxima Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales - "El sacerdote y la pastoral en el mundo digital: los nuevos medios al servicio de la Palabra" - se inserta muy apropiadamente en el camino del Año Sacerdotal, y pone en primer plano la reflexión sobre un ámbito pastoral vasto y delicado como es el de la comunicación y el mundo digital, ofreciendo al sacerdote nuevas posibilidades de realizar su particular servicio a la Palabra y de la Palabra. Las comunidades eclesiales, han incorporado desde hace tiempo los nuevos medios de comunicación como instrumentos ordinarios de expresión y de contacto con el propio territorio, instaurado en muchos casos formas de diálogo aún de mayor alcance. Su reciente y amplia difusión, así como su notable influencia, hacen cada vez más importante y útil su uso en el ministerio sacerdotal.

La tarea primaria del sacerdote es la de anunciar a Cristo, la Palabra de Dios hecha carne, y comunicar la multiforme gracia divina que nos salva mediante los Sacramentos. La Iglesia, convocada por la Palabra, es signo e instrumento de la comunión que Dios establece con el hombre y que cada sacerdote está llamado a edificar en Él y con Él. En esto reside la altísima dignidad y belleza de la misión sacerdotal, en la que se opera de manera privilegiada lo que afirma el apóstol Pablo: "Dice la Escritura: 'Nadie que cree en Él quedará defraudado'... Pues "todo el que invoca el nombre del Señor se salvará". Ahora bien, ¿cómo van a invocarlo si no creen en Él? ¿Cómo van a creer si no oyen hablar de Él? ¿Y cómo van a oír sin alguien que les predique? ¿Y cómo van a predicar si no los envían?" (Rm 10,11.13-15).


Las vías de comunicación abiertas por las conquistas tecnológicas se han convertido en un instrumento indispensable para responder adecuadamente a estas preguntas, que surgen en un contexto de grandes cambios culturales, que se notan especialmente en el mundo juvenil. En verdad el mundo digital, ofreciendo medios que permiten una capacidad de expresión casi ilimitada, abre importantes perspectivas y actualiza la exhortación paulina: "¡Ay de mí si no anuncio el Evangelio!" (1 Co 9,16). Así pues, con la difusión de esos medios, la responsabilidad del anuncio no solamente aumenta, sino que se hace más acuciante y reclama un compromiso más intenso y eficaz. A este respecto, el sacerdote se encuentra como al inicio de una "nueva historia", porque en la medida en que estas nuevas tecnologías susciten relaciones cada vez más intensas, y cuanto más se amplíen las fronteras del mundo digital, tanto más se verá llamado a ocuparse pastoralmente de este campo, multiplicando su esfuerzo para poner dichos medios al servicio de la Palabra.

Sin embargo, la creciente multimedialidad y la gran variedad de funciones que hay en la comunicación, pueden comportar el riesgo de un uso dictado sobre todo por la mera exigencia de hacerse presentes, considerando internet solamente, y de manera errónea, como un espacio que debe ocuparse. Por el contrario, se pide a los presbíteros la capacidad de participar en el mundo digital en constante fidelidad al mensaje del Evangelio, para ejercer su papel de animadores de comunidades que se expresan cada vez más a través de las muchas "voces" surgidas en el mundo digital. Deben anunciar el Evangelio valiéndose no sólo de los medios tradicionales, sino también de los que aporta la nueva generación de medios audiovisuales (foto, vídeo, animaciones, blogs, sitios web), ocasiones inéditas de diálogo e instrumentos útiles para la evangelización y la catequesis.

El sacerdote podrá dar a conocer la vida de la Iglesia mediante estos modernos medios de comunicación, y ayudar a las personas de hoy a descubrir el rostro de Cristo. Para ello, ha de unir el uso oportuno y competente de tales medios - adquirido también en el período de formación - con una sólida preparación teológica y una honda espiritualidad sacerdotal, alimentada por su constante diálogo con el Señor. En el contacto con el mundo digital, el presbítero debe trasparentar, más que la mano de un simple usuario de los medios, su corazón de consagrado que da alma no sólo al compromiso pastoral que le es propio, sino al continuo flujo comunicativo de la "red".

También en el mundo digital, se debe poner de manifiesto que la solicitud amorosa de Dios en Cristo por nosotros no es algo del pasado, ni el resultado de teorías eruditas, sino una realidad muy concreta y actual. En efecto, la pastoral en el mundo digital debe mostrar a las personas de nuestro tiempo y a la humanidad desorientada de hoy que "Dios está cerca; que en Cristo todos nos pertenecemos mutuamente" (Discurso a la Curia romana para el intercambio de felicitaciones navideñas, 22 diciembre 2009).

¿Quién mejor que un hombre de Dios puede desarrollar y poner en práctica, a través de la propia competencia en el campo de los nuevos medios digitales, una pastoral que haga vivo y actual a Dios en la realidad de hoy? ¿Quién mejor que él para presentar la sabiduría religiosa del pasado como una riqueza a la que recurrir para vivir dignamente el hoy y construir adecuadamente el futuro? Quien trabaja como consagrado en los medios, tiene la tarea de allanar el camino a nuevos encuentros, asegurando siempre la calidad del contacto humano y la atención a las personas y a sus auténticas necesidades espirituales. Le corresponde ofrecer a quienes viven éste nuestro tiempo "digital" los signos necesarios para reconocer al Señor; darles la oportunidad de educarse para la espera y la esperanza, y de acercarse a la Palabra de Dios que salva y favorece el desarrollo humano integral. La Palabra podrá así navegar mar adentro hacia las numerosas encrucijadas que crea la tupida red de autopistas del ciberespacio, y afirmar el derecho de ciudadanía de Dios en cada época, para que Él pueda avanzar a través de las nuevas formas de comunicación por las calles de las ciudades y detenerse ante los umbrales de las casas y de los corazones y decir de nuevo: "Estoy a la puerta llamando. Si alguien oye y me abre, entraré y cenaremos juntos" (Ap 3, 20).

En el Mensaje del año pasado animé a los responsables de los procesos comunicativos a promover una cultura de respeto por la dignidad y el valor de la persona humana. Ésta es una de las formas en que la Iglesia está llamada a ejercer una "diaconía de la cultura" en el "continente digital". Con el Evangelio en las manos y en el corazón, es necesario reafirmar que hemos de continuar preparando los caminos que conducen a la Palabra de Dios, sin descuidar una atención particular a quien está en actitud de búsqueda. Más aún, procurando mantener viva esa búsqueda como primer paso de la evangelización. Así, una pastoral en el mundo digital está llamada a tener en cuenta también a quienes no creen y desconfían, pero que llevan en el corazón los deseos de absoluto y de verdades perennes, pues esos medios permiten entrar en contacto con creyentes de cualquier religión, con no creyentes y con personas de todas las culturas. Así como el profeta Isaías llegó a imaginar una casa de oración para todos los pueblos (cf. Is 56,7), quizá sea posible imaginar que podamos abrir en la red un espacio - como el "patio de los gentiles" del Templo de Jerusalén - también a aquéllos para quienes Dios sigue siendo un desconocido.

El desarrollo de las nuevas tecnologías y, en su dimensión más amplia, todo el mundo digital, representan un gran recurso para la humanidad en su conjunto y para cada persona en la singularidad de su ser, y un estímulo para el debate y el diálogo. Pero constituyen también una gran oportunidad para los creyentes. Ningún camino puede ni debe estar cerrado a quien, en el nombre de Cristo resucitado, se compromete a hacerse cada vez más prójimo del ser humano. Los nuevos medios, por tanto, ofrecen sobre todo a los presbíteros perspectivas pastorales siempre nuevas y sin fronteras, que lo invitan a valorar la dimensión universal de la Iglesia para una comunión amplia y concreta; a ser testigos en el mundo actual de la vida renovada que surge de la escucha del Evangelio de Jesús, el Hijo eterno que ha habitado entre nosotros para salvarnos. No hay que olvidar, sin embargo, que la fecundidad del ministerio sacerdotal deriva sobre todo de Cristo, al que encontramos y escuchamos en la oración; al que anunciamos con la predicación y el testimonio de la vida; al que conocemos, amamos y celebramos en los sacramentos, sobre todo en el de la Santa Eucaristía y la Reconciliación.

Queridos sacerdotes, os renuevo la invitación a asumir con sabiduría las oportunidades específicas que ofrece la moderna comunicación. Que el Señor os convierta en apasionados anunciadores de la Buena Noticia, también en la nueva "ágora" que han dado a luz los nuevos medios de comunicación.

Con estos deseos, invoco sobre vosotros la protección de la Madre de Dios y del Santo Cura de Ars, y con afecto imparto a cada uno la Bendición Apostólica.

Vaticano, 24 de enero 2010, Fiesta de San Francisco de Sales.

martes, 16 de diciembre de 2008

Fe on line

Buenos días bloggeros de todo el mundo: A ver si me pongo las pilas y escribo más a menudo. Pero, a veces me resulta imposible. Pero sigo buscando cosas que os puedan interesar sobre todo desde el punto de vista de la comununicación y la evangelización. Hoy me gustaría traer a vuestras pantallas un artículo que me ha parecido interesantísimo de Jorge Enrique Mújica. El artículo está tomado de la página: www.serviciocatolico.com a la cual os remito para má información. Muchas gracias y adelante, a seguir evangelizando.

Quizá los primeros evangelizadores jamás pensaron que un día el “Id a todo el mundo y predicad el Evangelio” se llevaría a cabo de la manera como lo está posibilitando internet. Ahora, en cuestión de segundos, se puede acceder a la última encíclica del Papa en el portal del Vaticano, ver y escuchar la más reciente homilía de un obispo en YouTube o recibir asesoría espiritual en Catholic.net. Todo al alcance de un clic.

Benedicto XVI fue el primer Papa en usar el sistema SMS de telefonía móvil (mensaje de texto) para comunicarse con miles de jóvenes. Lo hizo en la pasada Jornada Mundial de la Juventud, en Sydney, para transmitirles brevísimas catequesis sobre el Espíritu Santo.

Meses más tarde, el pasado 8 de septiembre de 2008, también sería el primer Papa en enviar un mensaje a través de la red social www.Xt3.com (“Xt3” significa Cristo en el tercer milenio), portal oficial de la Jornada Mundial de la Juventud de este mismo año.

Xt3.com funciona como otras redes sociales: se pueden compartir fotos, páginas personales, hay foros de discusión, etc. ¿En qué se diferencia de Facebook, MySpace, Hi5 o Tuenti? En su dimensión espiritual, pues también ofrece intenciones de oración y hasta asesorías espirituales en línea por parte de sacerdotes. Y por si fuera poco, las diócesis también pueden crear las propias redes sociales. ¿Está teniendo éxito? Al presente hay más de 35,000 usuarios suscritos de 170 países.

¿Un blog para el Papa? Al menos fue una de las propuestas que le hicieron en el pasado Sínodo de los obispos en Roma a Benedicto XVI. De momento varios obispos ya están siguiendo el ejemplo del Papa en el uso de la world wide web para evangelizar y continuar su misión catequética. Es el caso del arzobispo de Cascavel, Brasil, Mons. Mauro Aparecida do Santos, quien en www.dommauro.com.br ha puesto en marcha un curso de catecismo on line para facilitar a estudiantes universitarios, profesores y empleados, concluir sus estudios de catecismo y acceder al sacramento de la confirmación.

El 28 de octubre la agencia ANSA informó que el arzobispo de Nápoles, cardenal Crescenzio Sepe, había creado su perfil en Facebook. “Tienes que ir a donde está la gente y, si la gente está en Facebook, tienes que ir allí también”, declaró el cardenal. ¿Los frutos? 200 nuevos amigos, en promedio, al día.

La fe en internet también es cultura

En julio de 2008 se dio inicio a un proyecto para reunir todas las partes del Códice Sinaiticus que contiene el texto más antiguo sobre el Nuevo Testamento. La iniciativa reúne los esfuerzos de varios organismos internacionales como la British Library, el Monasterio de santa Catalina del Sinaí, la Biblioteca Nacional de San Petesburgo y la Biblioteca Universitaria de Leipzig. Se espera que este proyecto sea finalizado en 2010, cuando se haya digitalizado todo el Códice y se ponga a disposición del público. El manuscrito es de gran relevancia dado que es de los pocos que están en la base de todas nuestras ediciones de la Biblia en griego. Junto al Códice Vaticanus y el Alejandrino, permite un acercamiento a la fecha de traducción del hebreo al griego antiguo. La web donde será posible consultar el Códice Sinaiticus es www.e-manuscripts.org.

Hace unos meses, Caritas Italia y la asociación Pax Christi echaron a andar www.conflittidimenticati.it, un portal en italiano dedicado a conflictos bélicos olvidados, con el fin de ofrecer un instrumento de educación en la paz. Además de información histórica sobre guerras existentes actualmente, ahonda en el motivo del conflicto y sensibiliza sobre este tema.

En Chile la asociación familiar “Todos los Santos” echó a andar la web www.todoslossantos.com a finales del pasado mes de octubre. La iniciativa consiste en reivindicar la fiesta de Todos los Santos animando, a través de internet, a que los niños salgan a la calle con disfraces de santos y sean ellos quienes regalen en lugar de pedir. El portal ofrece consejos y recursos sobre la manera de re-cristianizar el sentido de las celebraciones del 1 y 2 de noviembre, cómo elaborar disfraces inspirados en los santos, qué dar a las personas, etc. De esta manera, ha quedado como referente para los años venideros.

Muchos ya conocen a la activa plataforma española HazteOir.org (www.hazteoir.org) que coordina el ingenioso y emprendedor Ignacio Arzuaga. De cariz cristiano-católico, recientemente han puesto en marcha dos iniciativas: “Derecho a Vivir” y el “Proyecto Feliz Navidad”. A través http://derechoavivir.org pretender crear consciencia sobre el valor de la vida e impedir que la ley del aborto libre que quiere imponer el actual gobierno español, sea realidad. ¿Cómo lo hacen? Informan, sensibilizan y movilizan a la sociedad. Arzuaga lo resumen así: “se trata de gritar tan fuerte que no puedan ignorarnos”. En www.balconeras.org se ofrece, por una módica cantidad, un trozo de tela loneta con una imagen llamativa de la Sagrada Familia y la leyenda “¡Feliz Navidad!”, para anunciar la buena noticia del nacimiento del Salvador. Con un gesto tan sencillo, quieren poner su granito de arena en la recuperación del espacio social por parte de los símbolos cristianos en los adornos navideños.

Televisión, i-Breviary, periódicos, revistas… de todo un poco

El Proyecto Trimilenio (www.trimilenio.com) de VE Multimedios cumplió su segundo aniversario el pasado 15 de agosto de 2008. La particularidad de esta iniciativa, impulsada por el Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales y al servicio de la Red Informática de la Iglesia en América Latina (RIIAL), es loable: ofrece la posibilidad de crear sitios web de manera gratuita para incrementar la presencia católica en internet. De esta forma, Trimilenio ha logrado que numerosas estaciones de radio, publicaciones, parroquias y movimientos, se estén dando a conocer en la red.

La Unión Apostólica del Clero se ha válido del servicio que presta Trimilenio y ha lanzado una macro encuesta dirigida a sacerdotes para conocer qué es lo que más les interesa hallar en internet. La iniciativa cobró forma en el website http://encuesta.clero.org. Dependiendo de los resultados, se pondrán en marcha proyectos que ofrezcan recursos para satisfacer esas necesidades.

Por lo pronto muchos sacerdotes, religiosos y laicos ya cuentan con iBreviary (www.dimix.it/ibreviary), el primer Breviario que puede usarse en iPhone y iPod Touch o, lo que es lo mismo, el primer Breviario que se puede usar a través de dispositivos de última generación. iBreviary busca ampliar a otros idiomas este medio que ayuda a la oración, así como extenderse a otras como el Rosario e incluso inserir audio para poder escuchar canto gregoriano u otras oraciones recitadas.

Una de las publicaciones de prestigio en Latinoamérica que ya ha migrado a internet, es la revista cubana Espacio Laical. En su portal www.espaciolaical.org está ofreciendo periódicamente los contenidos que distribuye en su forma impresa.

En otra parte del mundo, en España, se ha relanzado el periódico de inspiración católica “Diario Ya” (www.diarioya.es). Fundado en plena segunda república (cuando los católicos eran perseguidos por su fe), en su versión impresa, allá por 1975, llegó a ser el diario más leído en Madrid, con más de 177,000 ejemplares.

Goya Producciones (www.goyaproducciones.es) ha lanzado nueve documentales que presentan sucintamente los principios de la Doctrina Social de la Iglesia. La originalidad de esta iniciativa radica en que es la primera vez que se pone en pantalla una versión viva y fiel del Magisterio en este campo. Otro lanzamiento, aunque éste radial, es el de www.jesusdenazaret.cl. Se trata de una producción de teatro radial en ocho cedés con el relato de cada uno de los pasajes evangélicos. Para esta iniciativa han prestado su voz reconocidos locutores chilenos cuyo resultado, en palabras del director de sonido de la producción, ha resultado también “una conversión personal, donde creo que está la mano de Dios; lo que partió siendo un trabajo, se convirtió en un apostolado”.

A propósito del Sínodo sobre la Palabra de Dios tenido recientemente en el Vaticano, el Centro Franciscano Multimedia, Cançao Nova, H2Onews.tv y otras televisoras católicas, han hecho sinergia para producir una serie de capítulos que responden a preguntas como qué es la Biblia, cómo entra en la historia y en la historia personal de cada uno de los seres humanos y qué significa decir que Dios habla.

Para saber ser buenos padres, votar “católicamente”, ayuda a mujeres que piensan abortar…

“La paternidad es un don, un privilegio y una responsabilidad”. Lo declaró el líder de los Caballeros de Colón, la organización laical católica más grande del mundo, quienes también se han valido de internet para ayudar a la sociedad. El proyecto “Padres para siempre” se está valiendo de www.fathersforgood.org para ayudar a los varones que viven o van a vivir la experiencia de la paternidad. El portal contiene interesantes recursos como consejería de expertos, videos, podcast, la posibilidad de enviar preguntas sobre temas relacionados a la paternidad y el matrimonio, recomendación de libros, etc.

Faltan tres años para el IV centenario de la aparición de la Virgen de la Caridad de Cobre, patrona de Cuba, y los obispos de la Conferencia Episcopal no han querido dejar de ofrecer un medio para que los devotos de esta advocación mariana se unan al festejo. Por este motivo han puesto en marcha la página www.virgendelacaridaddelcobre.org, un espacio de “encuentro, oración y diálogo”, como declaró el arzobispo de Santiago de Cuba. Con esta iniciativa “la Virgen de la Caridad del Cobre utiliza los medios modernos de comunicación para ponerse en contacto con todos sus hijos, en cualquier parte del mundo donde estén, dentro fuera de Cuba”.

Con el lema “Que tu voto sea católico, como tú”, nació www.VotoCatolico.com, un portal puesto en marcha por hispanos católicos de Colorado, en Estados Unidos, durante los meses previos a las elecciones generales de inicios de noviembre de 2008 en aquel país. El sitio web continúa ofreciendo videos, documentos y oraciones para ejercitarse e instruirse adecuadamente sobre cómo debe orientar su derecho al voto un católico. Abiertamente a-partidista, en una de sus secciones (Enseñanzas de la Iglesia) ofrece la palabra de los Papas sobre la responsabilidad de un cristiano al elegir a sus gobernantes.

En el segundo portal católico más visitado del mundo, Catholic.net, las iniciativas no han dejado de suscitarse. Precisamente una de ellas dice relación con los gobernantes.

En una carta de la directora del portal, dirigida a todos los suscriptores a la newsletter gratuita, Lucrecia Rego de Planas dio a conocer la campaña “Adopta un Gobernante” (http://es.catholic.net/oraciongobernantes). ¿En qué consiste? En algo tan sencillo y tan necesario como orar por los que nos gobiernan: “El poder de la oración es enorme. Nuestras plegarias pueden cambiar asuntos de importancia en el mundo. Debemos orar por los gobernantes de todas las naciones, para que el Señor les ilumine y les dé sabiduría y discernimiento y se conviertan en instrumentos para promover la dignidad del ser humano, la libertad, la justicia, la paz y el bien común”, escribió Lucrecia.

No es la única campaña que ha impulsado con éxito Catholic.net. Hace ya algunos meses lanzó “No lo mates, dámelo a mí”, una iniciativa que brinda apoyo y ayuda a aquellas mujeres que quieren abortar. Entrando en http://nolomates.catholic.net pueden leerse los numerosos testimonios de mujeres que por diveros motivos piensan dar a su hijo en adopción antes que matarlo. Ya son 53 centros de ayuda a la mujer los que se han sumado a esta iniciativa, 1859 matrimonios ansiosos de poder adoptar y 94 mujeres que han registrado a sus bebés para ser entregarlos en adopción.

www.madrina.org es la web de la Fundación Madrina, una entidad benéfica que ayuda a madres gestantes en situación de dificultad, en España. El fundador, Conrado Giménez Agrela, se vale del portal para ofrecer apoyo a mujeres que atraviesan dificultad porque, como él mismo dice, las mujeres son engendradoras de futuro.

Una de las instituciones que en el ámbito de lengua española más defienden el derecho natural, es Profesionales por la Ética. Muy afín a lo que defiende y promueve la Iglesia católica, recientemente han lanzado http://profesionalescomunica.wordpress.com, “un espacio virtual al servicio de periodistas y comunicadores en general” en el que ofrecen notas de prensa, vídeos, artículos de opinión publicados en otros medios, archivo fotográfico y muchos otros recursos de formación e información.

Cirilus, el proyecto de educación virtual a distancia, ha puesto en marcha recientemente un curso virtual sobre info-ética en www.cirilus.net/infoetica. En el plano académico, es el primer medio de comunicación que responde con hechos al llamado que en la pasada Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales hiciera Benedicto XVI sobre este tema.

No es una opción

La fe ya no busca, tiene su espacio en la red. El hombre, también en internet, experimenta esa nostalgia de Dios. La necesidad de comunicación también lo es de oración con Cristo, de sed de fe y, para el cristiano, la comunicación es misión. Ya lo decía san Pablo: “¡Ay de mí si no anunciara el Evangelio!”. Los católicos lo estamos captando y de ahí nuestra necesaria presencia en la world wide web

El e-mail de Jorge Enrique Mújica es: jem@arcol.org

lunes, 17 de diciembre de 2007

Parroquia de San Sebastián Martir

Poco a poco este servicio que queremos prestar a todos los agentes de pastoral va llegando a más personas. Esta tarde comenzamos el Taller en la Parroquia de San Sebastián Martir en San Sebastían de los Reyes (Madrid). Allí nos han abierto las puertas su párroco D. Santiago y su vicario D. José María. Es una parroquia de gran tradición y con muchas actividades: Hermandad del Rocío, Legión de María, catecumenado a todos los niveles, formación continua, adoración nocturna... Espero que todos aquellos que asistan saquen abundantes frutos que les puedan ayudar en su labor evangelizadora. Una estupenda página web: http://www.archimadrid.es/sansemartir/
La podéis visitar y ver todas las actividades que desarrollan. Esperamos seguir llevando el evangelio con los medios de comunicación social a todos los confines de la tierra. ¡Ah! Comenzamos esta tarde, lunes 17 a las 20:30 horas y seguiremos hasta el viernes, toda la semana a la misma hora. Un abrazo para todos.

jueves, 29 de noviembre de 2007

Cambios radicales en el mundo de la comunicación

Bueno ya estoy aquí, de vuelta, después de mi periplo por Sevilla. Sólo os puedo decir que ha sido inmejorable, la celebración, la bendición del retablo del Beato Alberione, la consagración pública de Mari Carmen... De todo ello espero poder informaros, con fotos y todo, en breve.

Ahora vamos a seguir con nuestro taller de medios. Aunque, estos primeros temas os parezcan un poco tediosos, tened en cuenta que son la base para todo lo que vamos a realizar posteriormente, pues es importante que conozcamos bien el mundo que queremos evangelizar. Y, sin más, vamos a analizar algunos de los cambios radicales que se han producido en el mundo de la comunicación.

En nuestra época actual y en el curso de pocos años hemos podido asistir a algunos cambios radicales que han contribuido a desarrollar un nuevo modo de comunicarse y yo diría que de vivir. ¿Cuáles han sido estos cambios?
  1. El paso del texto al hipertexto. Todo texto tiene un principio, un cuerpo central y un desenlace o final. El texto es algo cerrado con un recorrido de lectura lineal de izquierda a derecha y de arriba abajo. Y el sentido es el que el autor haya querido darle. Sin embargo, el hipertexto electrónico es un texto abierto, sin un principio, un cuerpo central y un desenlace; la lectura no es lineal, sino que se va haciendo según la elección del lector y el sentido lo va construyendo él mismo. El hipertexto podría ser definido como un conjunto de textos organizados entre sí por conexiones o enlaces.

  1. El paso del media al hipermedia. Antes teníamos diversos medios y usábamos cada uno de ellos, por separado, cuando nos parecía conveniente. Ahora el texto no está compuesto únicamente por segmentos de escritura, sino que contiene fotografías, música, sonidos, filmaciones, gráficos, dibujos animados y pronto, según dicen, mensajes para el tacto y el gusto.

  1. De un modelo de comunicación lineal (emisor – mensaje – receptor) se pasa a un modelo interactivo. En la nueva comunicación, el usuario, sirviéndose de interfaces siempre más cómodos y fáciles de usar, se transforma de receptor en emisor en tiempo real. El contenido de la comunicación ya no es el mensaje, sino cuanto se elabora en el intercambio dialógico entre dos comunicadores, casi en base al modelo de la conversación. La comunicación se personaliza, se transforma a medida del usuario y no según las intenciones del emisor.

  1. Pasar del emisor al receptor. En la comunicación tradicional, el emisor enviaba un mensaje al receptor, el cual lo recibía según la intencionalidad del emisor. En la nueva comunicación no hay un sentido único en el intercambio, sino varios sentidos diferentes que permiten al receptor «navegar» dentro de una serie de informaciones para construir, en forma autónoma, su mensaje. No es más una comunicación de mensajes, sino de contenidos a disposición del usuario. La comunicación es una gran base de datos que el usuario utiliza a su conveniencia. La idea tradicional de la verdad, construida por el emisor y que debe ser «consumida» sin más por el receptor, ya no se mantiene en pie. Este es sólo uno de los posibles recorridos que el usuario puede escoger.

  1. El paso de lo monomedial a lo multimedial. El libro, la radio, el cine, la TV, las producciones musicales, la producción audiovisual... Cada uno de estos modos de comunicar es monomedial o bimedial o, al máximo, intermedial (el periódico con un vídeo, la revista con un frasquito de perfume o con un CD...). El lenguaje digital, por su parte, permite tener sobre un único soporte (memoria local = CD-rom o memoria de red = base de datos) todos estos lenguajes. Pero la multimedialidad no es una simple traducción de diversos lenguajes analógicos al lenguaje digital. Es un nuevo modo de crear un producto que puede ser consumido contemporáneamente con los cinco sentidos de la persona. La multimedialidad no es la suma de los varios medios, sino la posibilidad de comunicar con todos los lenguajes comprensibles por los sentidos humanos.

  1. El paso de la documentación especializada al banco de datos. Del archivo especializado (por ej.: la biblioteca) hemos pasado al archivo global (la mediateca). La cantidad de datos, el tipo de búsqueda, la velocidad de la ejecución, la utilización a distancia,... que permiten los bancos de datos digitales han supuesto una revolución en la idea de memoria y documentación.

  1. El paso del aislamiento a la ubicuidad. Con las nuevas tecnologías es posible conectarse con cualquier punto del universo en tiempo real. El flujo comunicativo se ha transformado de acción puntual a ambiente permanente. Antes podía ser un problema la búsqueda del interlocutor, ahora es un problema cortar la comunicación.

  1. Pasar del castillo a la red. La comunicación ligada a cada uno de los «mass media» era una forma de consumo autárquico (=las noticias están todas en tal diario o tal telediario o informativo radial). La comunicación actual se concentra en la red: cada uno es sólo un nodo de una infinidad de conexiones (=las noticias en la red no tienen fin: varios diarios en un mismo idioma y en otros, etc.)

  1. El paso de la realidad a la realidad virtual. Ya los «mass media» con sus respectivos modos de representar la realidad dieron una idea diferente: la fotografía de un perro no muerde, sin embargo, nos da algo de éste. La reconstrucción operada por los «mass media» se da siempre en forma analógica, hecho que permite también mentir con la simulación (los efectos especiales de las películas de terror a veces impresionan más que un hecho verdadero de crónica). Las memorias potentes de la informática y la telemática, consultadas con un equipamiento especial (vestimenta, guantes, anteojos...) permiten sumergirse en una realidad que no existe sino en la memoria del ordenador. El universo virtual es un universo más.

FUENTES: Diversos artículos, aparecidos en diversos medios de Silvio Sassi, sacerdote paulino y actual Superior General de la Sociedad de San Pablo; Mª Dolores de Miguel, Con el Señor de la cibercultur@, BAC, Madrid, 2001; Luis rodríguez Baena, Cibercultura. Una nueva cultura para una nueva sociedad. Lección inaugural del curso académico 2002-2003, Universidad Pontificia de Salamanca en Madrid – Fundación Pablo VI, Madrid 2002; Aa.Vv., Los jóvenes comunican: ¿Qué?, ¿Cómo?, ¿Cuándo?, ¿Dónde?, Revista de Pastoral Juvenil, nº 389, febrero de 2002; Aa.Vv., Nuevas tecnologías. Nuevas actitudes, Revista de Pastoral Juvenil, nº 370, enero 2000; Antonio Montesinos, La sociedad de la información e internet. Fundamentos, aptitudes y uso de la red, San Pablo, Madrid 1999.

lunes, 12 de noviembre de 2007

LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS DE LA COMUNICACIÓN[1]

Todos los nuevos inventos tecnológicos relacionados con el mundo de la comunicación han dado paso a nuevos medios y ha nuevos métodos, a los cuales cada día más nos vamos acostumbrando. ¿Cuáles son estos nuevos medios o estos nuevos métodos?

El hipertexto

Para que todos comprendamos a qué me estoy refiriendo cuando hablamos de hipertexto definiremos a este como una serie de textos conectado ente si por medio de remites o como se dice en informática por medio de link. Cuando estos textos conectados son además datos de gráficos, dibujos, ruidos, música, fotos, trozos de video... el hipertexto recibe el nombre de hipermedia.

Lo importante de todo esto no está sólo en el paso de lo analógico a lo digital, sino en el cambio radical que se produce en la idea de texto, escritura o lectura. El texto cerrado, el cual comprende un principio, un nexo o desarrollo y un final, se convertirse en hipertexto en el cual nos encontramos con un principio a elegir, una prosecución a placer y una conclusión a voluntad. Escribir ya no es ofrecer un mensaje que comunica las intenciones de su autor, sino que escribir se ha convertido en un materia de trabajo para el lector que a su vez se transforma en autor.

Navegación

Navegación es la posibilidad que tiene el usuario de servirse como desee de los productos que consulta. Dentro de la red de redes no es necesario que vayamos por recorridos obligados, este recorrido puede ser elegido por el usuario según sus gustos y deseos.

Interactividad

Dentro de la nueva comunicación el usuario, sirviéndose de interfaces puede intervenir en un diálogo en tiempo real. Para ello simplemente ahí que contar con una tarjeta de sonido, un micrófono y unos altavoces conectados a nuestro terminal informático y entrar en una sala de chat o simplemente estar conectado a un servicio messenger.

Multimedialidad

Muchos de nosotros, por multimedialidad entendemos una suma de diversos productos o medios, por ejemplo sumar la imagen a la música. Sin embargo, muntimedialidad es un nuevo producto que se realiza con todos los lenguajes y para que incida en todos los sentidos. Es una nueva síntesis expresiva multimediática para una comunicación multisensorial.

Memorias ópticas

Hoy día, el lenguaje digital nos permite la construcción de archivos con contenidos (bits), conexiones, posibilidades de consulta, cruce de datos, toma de muestras, reutilización, ampliación... radicalmente diversos de cualquier banco de datos precedente. De la novedad absoluta del medio tecnológico deriva una manera original de poder valorar los datos: velocidad, complementación, confrontación, facilidad de documentación, método creativo, nueva escritura... El CD-audio, el CD-rom, el CDi, el DVD, el fotoCD son, en la actualidad, las principales memorias ópticas.

Redes y autopistas electrónicas

Estamos, en la actualidad, en una época en que la unión de la informática y la telemática han hecho posible la utopía de que cualquier punto del universo puede estar conectado con cualquier otro punto. Ordenador, modem y línea telefónica permiten conectarse al flujo mundial de los intercambios informáticos.

Realidad virtual

Gracias a las potentes memorias de los ordenadores y las conexiones que han hecho posibles la telemática se ha contribuido a dar origen y hacer operativa una realidad que existe sólo en los programas informáticos.

Por tanto, y después de lo visto, podemos darnos cuenta, cómo hemos pasado a un universo comunicativo nuevo. A decir verdad, estamos en un período de convivencia entre los llamados mass media, group media y new media, pero la dirección de desarrollo es dirigida por la informática y la telemática. Por eso, sería un error analizar los diferentes aspectos de la nueva comunicación con los criterios de la época de los mass media que es lo que realimente hacemos en muchas ocasiones.

Los new media y los cambios comunicativos que estamos viviendo en la actualidad han causado, al menos, estos tres efectos:

· La globalización. En la actualidad la comunicación ya no tiene fronteras ni de espacio ni de tiempo. La comunicación instantánea y universal cambia la percepción humana.

· La comunicación sintética. Las nuevas tecnologías hacen posible muchas actividades humanas mediante el ordenador: teletrabajo, telecompra, televoto, teleeducación, teleconferencia, etc. Está cambiando la forma de presencia humana en las relaciones interpersonales, de grupo y sociales.

El proyecto comunicativo. La inmensa riqueza de datos y las innumerables posibilidades creadas por los new media, para ser útiles, deben ser reagrupadas en torno a un proyecto del usuario: información, formación, diversión, relaciones sociales, cultura... La opulencia comunicativa corre peligro de volverse inútil si no va orientada al uso. El individuo, los grupos y la sociedad tienen necesidad de dotarse de un “proyecto” comunicativo para valorar la oferta.



[1] Cf. Silvio Sassi, La actualización de la misión, en Aa. Vv., «Vuestra parroquia es el mundo». Reflexiones para el VII Capítulo General de la Sociedad de San Pablo, Sociedad de San Pablo, Roma 1998, págs. 39-42.